El mundo actual nos lleva a vivir a toda prisa y a querer soluciones rápidas a los problemas. Y esto vale para todos los ámbitos, también para el cosmético, lo que explica el que cada vez se comercialicen más productos de efectos inmediatos, como las ampollas con péptidos o vitaminas para una piel ‘glow’ o un efecto ‘lifting’ instantáneo. Con esa misma pretensión de urgencia se han creado también los parches cosméticos, una maravilla de la tecnología que, colocados a modo de cataplasma, actúan sobre distintas partes de la cara o del cuerpo. Básicamente hay dos tipos, los parches que llevan un chute de activos que liberan y actúan como si fueran una mascarilla, y los parches adhesivos. Los parches adhesivos se usan especialmente en las pieles grasas o en las personas con espinillas en la zona T para eliminar los puntos negros. Si los has probado alguna vez, habrás notado que, aparentemente, sí son eficaces, algo que hasta puedes ver cuando te quitas el parche, pero también que hacen daño a la hora de retirarlos, y esto puede tener consecuencias. Analizamos estos parches adhesivos, todas sus ventajas y desventajas.

“La cosmética adhesiva ha irrumpido con fuerza en el universo del ‘skincare’ como una solución innovadora para tratar de forma localizada diferentes necesidades cutáneas. En el caso de las pieles grasas o con espinillas, los parches suelen incluir activos seborreguladores, antiinflamatorios y queratolíticos como el ácido salicílico, el árbol del té, la niacinamida o el zinc. También pueden incorporar ingredientes calmantes como la centella asiática para minimizar la irritación", apunta la farmacéutica Belén Acero.

Esta experta señala que, cuando hablamos de pieles con acné y espinillas, es fundamental que los productos sean no comedogénicos, testados dermatológicamente y con fórmulas que respeten el equilibrio de la microbiota cutánea. “En estos casos, los parches adhesivos tipo 'patch' pueden ser una gran herramienta para tratar granitos puntuales o brotes inflamatorios de manera localizada y más controlada”, añade.

¿Cómo funcionan los parches adhesivos para piel grasa?

Hay apósitos de muy distintos tipos y no todos funcionan igual: “Los parches adhesivos actúan como un sistema de oclusión que favorece la penetración de los activos en la piel. Algunos, como los 'microdarts', incorporan microagujas solubles que transportan los ingredientes activos directamente a capas más profundas. Otros generan un efecto barrera que protege la lesión del entorno externo, evitando el contacto con bacterias o impurezas y acelerando el proceso de curación”, cuenta la farmacéutica Belén Acero.

En todo caso, los parches adhesivos no están indicados para todas las pieles, aunque tengan imperfecciones, y desde luego debes evitarlos si tienes un acné activo, porque puedes extenderlo y empeorarlo. “No son recomendables para pieles muy secas, deshidratadas o con patologías como dermatitis atópica o rosácea activa, ya que el efecto oclusivo y la adhesión pueden alterar la barrera hidrolipídica”, señala Belén Acero.

De hecho, ese es uno de sus mayores inconvenientes: “Un uso inadecuado o excesivo puede provocar efectos no deseados como pérdida de hidratación en la zona, alteraciones de la barrera cutánea o incluso reacciones inflamatorias si la piel es muy sensible. Por eso es clave elegir productos de calidad y seguir las instrucciones del fabricante”, explica la farmacéutica Karla Pires.

Lo peor, de hecho, viene a la hora de quitarte esas “pegatinas” de la nariz, la frente o la barbilla para tratar las espinillas. Debes retirar los parches lentamente desde los extremos, levantando el apósito poco a poco. Estos parches suelen secarse y endurecerse, por lo que si los quitas con fuerza puedes causar lesiones en la piel.

Ahora bien, no todo son inconvenientes con los parches adhesivos. “Además de su acción focalizada, su mayor ventaja es que permiten tratar imperfecciones sin necesidad de tocar la piel, lo que reduce el riesgo de infección o marcas. También son muy discretos, algunos incluso invisibles bajo el maquillaje, por lo que pueden utilizarse durante el día sin problema”, afirma Karla Pires.

Cuándo y cómo usar los parches adhesivos

Si ves que funcionan, lo más seguro es que empieces a usarlos cada vez más, pero debes ser prudente. “No están pensados para un uso diario continuo, sino más bien ocasional y localizado. Lo ideal es utilizarlos en momentos determinados y no más de una vez al día sobre la misma zona para evitar irritaciones”, advierte Pires.

Otra cosa que debes tener en cuenta es que, aunque te pongas estas pegatinas, no debes abandonar tus tratamientos faciales. “Los parches adhesivos no sustituyen a una rutina cosmética completa. Son un complemento puntual que puede mejorar ciertos aspectos, pero seguir usando limpiador, hidratante y protector solar es imprescindible para mantener la piel equilibrada y sana”, cuenta la farmacéutica Belén Acero.

Finalmente, que sepas que los parches adhesivos se pueden usar tanto en invierno como en verano, “aunque en épocas de más calor es importante vigilar la oclusión prolongada, ya que el sudor puede aumentar la sensibilidad o favorecer la proliferación de bacterias si no se mantiene una buena higiene previa”, concluye la farmacéutica Acero.

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Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.

A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.

Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.