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Con más o menos brillo, lo cierto es que la piel jugosa y satinada, de efecto buena cara, está de moda desde hace algún tiempo. Para conseguirlo seguro que has probado mil productos y te has vuelto loca aplicándote el maquillaje para que la piel no quede mate con la base, sino que siga iluminada.
Ahora los expertos nos dan un truco todavía más sencillo y eficaz para conseguir una piel iluminada todo el día y, de paso, con un extra de hidratación: se trata del ‘varnishing’ o, para entendernos, del ‘barnizado facial’. “El ‘varnishing’ es una tendencia ‘beauty’ que busca conseguir ese efecto piel luminosa, lisa y con un brillo saludable. Con esta técnica, lo que logras es una piel con brillo natural y un efecto tipo piel de porcelana, que suaviza imperfecciones y disimula poros y líneas finas”, explica la farmacéutica Pilar Pérez.
Suena a música celestial, sobre todo al saber que esta innovadora moda del ‘varnishing’ es sencilla de realizar y no necesitas ser una gran experta en cosmética ni en maquillaje. Todo empieza con una buena limpieza y luego la idea es aplicar varias capas finas de productos superhidratantes y sellarlas, que es el ‘quid’ de la cuestión.
Cómo hacer el 'varnishing' paso a paso para una piel luminosa
La farmacéutica Pilar Pérez, CEO de Albalab Bio, recomienda empezar el ‘varnishing’ con una limpieza profunda, usando un limpiador suave según tu tipo de piel.
Aconseja también hacerse una exfoliación ligera una o dos veces por semana para eliminar células muertas y preparar mejor la piel. “Una vez esté lista la piel, aplica una bruma hidratante o loción ligera, presionando con las palmas para que se absorba bien. Luego llega el turno del sérum: elige uno que hidrate y potencie la luminosidad (puede llevar ácido hialurónico, niacinamida o vitamina C) para lograr un acabado jugoso, radiante, pero sin sensación grasa. Masajea suavemente para activarlo", expresa también.
"La clave está en repetir este paso una o dos veces más con pequeñas cantidades, dejando que cada capa se absorba antes de la siguiente. Así vas construyendo ese efecto 'barnizado' sin sobrecargar la piel. Para terminar, sella toda esa hidratación con un aceite facial ligero. Con constancia, verás cómo tu piel se transforma: más luminosa, suave y superhidratada”, añade.
Es una técnica que va muy en la línea de las tendencias actuales: pieles naturales, frescas, sin exceso de maquillaje, pero con ese brillo de 'buena cara' que a todas nos gusta. Y, además, tiene buenas consecuencias para nuestra piel, no como otras modas cosméticas que se viralizan en las redes. “Su objetivo es mejorar la textura y apariencia del rostro, aportándole un brillo especial. Imita el efecto de un suelo o mueble recién lacado al dejar la piel pulida. Pero no es sólo brillo lo que se obtiene, es un aspecto jugoso, radiante... Y además el ‘varnishing’ protege, porque el aceite sella todo el tratamiento anterior, aporta activos extra y evita la deshidratación. Es decir, potencia el brillo natural y al mismo tiempo refuerza la barrera cutánea. La clave está en el aceite facial, que no sólo aporta un brillo saludable, sino que además mantiene la humedad en el interior de la piel, evitando la deshidratación y manteniéndola nutrida durante más tiempo”, señala el doctor Antonio Ortega, de Clínica Menorca.
El ‘varnishing’, según la especialista Pilar Pérez, se puede hacer tanto por la mañana como por la noche, sólo tendrás que ajustar un poco los productos según lo que necesite tu piel en cada momento del día. “Por la mañana, lo ideal es usar productos ligeros, que se absorban rápido y terminar siempre con un buen protector solar. La rutina sería más o menos así: limpieza suave, bruma o loción hidratante, un sérum con ingredientes como ácido hialurónico, vitamina C o niacinamida, luego una o dos capas más del sérum y, para terminar, una crema o aceite ligero seguido del protector solar", detalla.
Mientras que, por la noche, "la idea es aprovechar para nutrir y reparar": "Aquí puedes usar productos más ricos, cremas más densas. Empieza con una doble limpieza (aceite + gel), aplica una loción calmante y, luego, un sérum regenerador (puede tener ácido hialurónico, retinoides o péptidos). Igual que por la mañana, puedes aplicar un par de capas finas, dejando que se absorban bien. Y al final, sella todo con un aceite nutritivo”.
Una cosa a tener muy en cuenta a la hora de realizarte el ‘varnishing’ es qué aceite final usar, dado que constituye la clave de esta técnica. De acuerdo con el dermatólogo Ortega, “se recomiendan aceites secos y no comedogénicos. Si tienen activos antioxidantes, mucho mejor: omegas, vitaminas… Hay que evitar los aceites cítricos, como el de pomelo, mandarina, bergamota, limón o lima, porque son bastante problemáticos al aplicarse directamente sobre la piel. Tampoco se recomienda el uso de aceites de menta, como la gaulteria, la melisa o la menta piperita, que pueden causar problemas”.
Qué tipo de pieles se benefician del 'varnishing' y cuáles deben evitarlo
“El ‘varnishing’ es especialmente beneficioso para quienes sufren de sequedad crónica o tienen una barrera cutánea debilitada. Las pieles grasas o mixtas también pueden usar esta técnica, pero con aceites ligeros y no comedogénicos para no obstruir los poros, y siempre de tacto seco. Las pieles con rosácea deben tener más cuidado”, indica el doctor de Clínica Menorca.
El resultado es una piel tan suave y revitalizada que no vas a necesitar maquillarte, pero si quieres, puedes. Sólo ten en cuenta lo que explica el dermatólogo Antonio Ortega: “Puedes usar una base con color muy ligera, esperar que se seque un poco y después aplicar unas gotas de aceite con las yemas de los dedos, golpeando por todo el rostro o en puntos estratégicos: pómulos, barbilla y frente. También puedes ponerlo encima del iluminador. El secreto del ‘varnishing’ es realizar tu rutina de ‘skincare’ con limpieza, sérum y tu hidratante habitual, que puede ser con color y protección a la vez, para evitar que el protector solar matice el brillo natural de la piel, y después terminar con unas gotas de aceite facial para sellar toda la hidratación anterior. Esto crea una capa protectora que evita la evaporación del agua y potencia la jugosidad que se aprecia”.
¿El mayor error al hacerte el ‘varnishing’? “Ir con demasiada prisa o pasarse con la cantidad de producto es una grave equivocación. Esta técnica va de aplicar capas finas y con calma, así que si te echas mucho producto de golpe o no das tiempo a que cada paso se absorba, el resultado puede ser justo lo contrario de lo que buscas: una piel pegajosa, saturada o, incluso, la aparición de granitos”, advierte Pilar Pérez.
Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.
A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.
Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.











