Conocida científicamente como 'Withania somnífera', la ashwagandha es una planta adaptógena que se lleva utilizando desde hace más de 100 años gracias a su capacidad para reducir los niveles de estrés pero también por ser el ingrediente clave para ayudarnos a recuperar la homeostasis (el equilibrio que perdemos con nuestros ritmos frenéticos) y fortalecer el sistema inmune; una planta que, además, mejora los niveles hormonales al tiempo que favorece la resistencia y la recuperación después del ejercicio. Sin embargo, además de estos beneficios, la ashwagandha cuenta con múltiples beneficios para el cuidado de la piel. Para conocer más acerca de esta planta, hemos hablado con María Pastor García, nutricionista y bióloga sanitaria colaboradora de APIH.

¿Qué beneficios tiene la ashwagandha para el cuidado de la piel?

"En el contexto del cuidado de la piel, la ashwagandha ha ganado popularidad debido a su acción antioxidante y antiinflamatoria que favorece el mantenimiento de una piel más cuidada y rejuvenecida. Si reducimos estrés oxidativo y evitamos desajustes hormonales, la piel quedará más protegida de un envejecimiento prematuro o del acné". Eso sí, tal y como explica la experta, para apreciar todos los beneficios de esta planta, debemos acompañarla de un buen empujón con hábitos de vida que se centren no sólo en potenciar la salud, sino también en mantener una piel saludable. Entre sus principales beneficios para el cuidado de la piel, la experta destaca los siguientes:

  • Ayuda a la piel a través de reducir la oxidación celular por sus propiedades antioxidantes.
  • Ayuda a manejar el estrés gracias a su potencial adaptógeno. "A través de un buen control del cortisol (hormona del estrés crónico), se balancean el resto de hormonas, evitando la aparición del acné de origen hormonal o los desajustes que tengan que ver con picos de azúcar elevados en sangre (que provocan envejecimiento prematuro de la piel) ya que el cortisol crónicamente elevado favorece que el cuerpo incremente los niveles de azúcar en sangre", añade Pastor García.
  • Tiene un elevado potencial antiinflamatorio, siendo clave en el tratamiento de eccemas.

¿Qué contraindicaciones tiene la ashwagandha?

A pesar de que hablemos de un ingrediente generalmente seguro, tiene ciertas contraindicaciones que deben tenerse en cuenta. Por ejemplo, es un ingrediente que no se recomienda durante el embarazo y la lactancia, pero tampoco en el caso de las personas que tomen fármacos para la ansiedad, la depresión o sedantes. "La ashwagandha es muy segura, pero en esos casos habría que sí o sí pedir consejo profesional antes de comenzar a tomarlo", explica la experta. En el caso de las personas que padezcan hipertiroidismo descompensado o que estén con tratamientos para enfermedades autoinmunes en brotes, tampoco se recomienda.

Nutravita Ashwagandha Orgánica 500mg - KSM-66®

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Crédito: Nutravita

Sin embargo, la experta resalta que, en general, se trata de un suplemento muy seguro con mucho potencial. "Aunque no necesita descansos en su toma, puedes tomarlo en ciclos de 3 meses más uno de descanso, mientras vas valorando cómo tu salud, bienestar y piel mejoran a la vez". En lo que respecta a su ingesta, la ashwagandha puede tomarse mediante suplementos orales o en polvo, mezclado con el té o con nuestra bebida favorita. Si optamos por los suplementos orales, debemos saber que la ashwagandha está disponible en cápsulas, polvos o tabletas. "La dosis típica varía entre 300 y 600 mg. al día, aunque con 300-450 mg. diarios los resultados son más que evidentes. Para casos concretos, recomendamos siempre pedir consejo a un profesional sanitario", añade Pastor García.

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Crédito: natural elements
Headshot of Nerea Calvo

Nerea Calvo es experta en belleza y moda. Le fascina descubrir nuevos ingredientes activos, así como tratamientos de belleza para cuidar la piel y el cabello desde un enfoque vanguardista y clínico. En lo que a moda respecta, disfruta encontrando marcas emergentes con un fuerte valor diferencial, defendiendo el estilo 'menos es más' y apostando por la calidad y exclusividad.

Nerea se graduó en Comunicación con especialidad en Comunicación Corporativa e Institucional en la Universidad de Deusto de San Sebastián. Después, se especializó con un máster en Comunicación y Moda en el Instituto Europeo de Design, donde adquirió una perspectiva global acerca del lujo y la moda.

Escribe en COSMOPOLITAN desde hace un año pero también colabora con Harper's Bazaar desde hace tres años. Además, compagina su trabajo en la redacción con su agencia de comunicación boutique, donde gestiona la imagen de marca y comunicación de distintas empresas del ámbito de la moda, la belleza y el bienestar.