¿Te has despertado alguna vez en medio de la noche intentando colocar los dientes pero no hay manera? Sucede en medio de las peores pesadillas, se llama bruxismo o enfermedad silenciosa, está relacionada con el estrés y la ansiedad y lo padece un 70% de la población en los países desarrollados, sin un patrón concreto de edad, es decir, que afecta desde niños a ancianos. Una barbaridad: ¡7 de cada 10 personas!

El doctor Jaime Aparicio, director médico de la Clínica Dental Madrid Río, añade otro problema asociado a esta patología: de las personas que bruxan, el 90% sufren apneas o hipoapneas (paradas en la respiración durante la noche). Y parece ser que la incidencia del bruxismo ha aumentado desde la pandemia, según cuenta el doctor Francisco GF Tresguerres, director médico de Clínica Dental Tresguerres. "Su etiología es multifactorial, normalmente se debe a una combinación de factores psicológicos, como el estrés o la ansiedad; o físicos, como una maloclusión dental o alteraciones de la articulación temporomandibular, pero también existe cierta predisposición genética y se asocia con otros trastornos del sueño", detalla el doctor.

Lo más importante, para la doctora Eugenia Cervantes, directora de la Clínica que lleva su nombre, es que el paciente pueda controlar ese estrés y esa ansiedad y lleve una mejor calidad de vida. "El bruxismo y la salud mental están muy estrechamente relacionados", sentencia.

Los síntomas

Una se entera de que tiene bruxismo cuando acude al médico de familia por dolor de oído, de mandíbula, dolor facial, cervical o cefalea, e incluso acúfenos, hasta que, descartadas otras patologías, aparece en el horizonte la consulta a un dentista. O directamente cuando va a la consulta de éste último cuando te das cuenta de que rechinas los dientes mientras duermes, aunque también puede ocurrir de día, la mayoría de las veces sin darte cuenta.

Sus consecuencias

La más clara y alarmante es el desgaste de los dientes y la retracción de las encías. "Pero se puede llegar incluso a la fractura dental, necesitando incluso reconstruir alguna pieza", explica el doctor Álvaro Sada, experto en cirugía maxilofacial de Instituto Profesor Sada. Otra de las secuelas de esta hiperactividad muscular mantenida es la aparición del efecto de “cara cuadrada”, e incluso se ha constatado su relación con un dolor intenso en las costillas llamado costocondritis a consecuencia de la inflamación del cartílago que rodea las costillas, según la doctora Pilar Benito, directora médica de Slow Life House.

En ocasiones puede ocurrir que te levantes con la mandíbula desencajada (no puedes abrirla de todo), que generes contracturas cervicales o migrañas tensionales", dice la doctora Nadia Sarmini, directora y propietaria de la Clínica Dental Bernabéu.

Los tratamientos posibles

  • Férula de descarga. Las más corrientes son las tipo Michigan, aunque en cada clínica pueden tener sus propios fabricantes. En la Clínica Madrid Río, además, hacen férulas 3 en 1, con un dispositivo doble que avanza la mandíbula y evita que el paciente ronque o apriete.
bruxismo
Madrid Rio//Instagram
  • Tratamiento con microinyecciones de toxina botulínica en el músculo masetero (los ángulos de la mandíbula a ambos lados). Como ves, esta no se utiliza solamente para prevenir o mitigar las arrugas. Al igual que para la sonrisa gingival, en este caso actúa como relajante muscular de larga duración, y aporta resultados bastante efectivos porque relaja los músculos masticadores afectados. Lo hacen en Instituto Profesor Sada y en Slow Life House, el procedimiento dura 20 minutos y no requiere anestesia. Según le han comunicado sus pacientes a la doctora Benito, "la sensación es como de flotar, un descanso inmediato que se nota en toda la zona mandibular al descargarse de tensión”. Este tratamiento hace efecto a los pocos días y su duración es de 6 a 9 meses.
  • Pilates facial. Una disciplina que incide en la ATM (articulación temporomandibular), aliviando los síntomas de esta patología. La propone, entre otras, la plataforma Face Toned.
  • Relajantes musculares pautados por el dentista en caso de brotes puntuales.
  • Cirugía. Que puede ser necesaria en caso de que la afección sea a causa de una alteración anatómica de la articulación.
  • Lavados de la articulación e inyectar sustancias como anestésicos, corticoides o ácido hialurónico. "Este procedimiento se denomina artrocentesis", dice el doctor Tresguerres.
  • La ortodoncia, en muchos casos reduce en un 95% el desgaste de los dientes en esta acción involuntaria de la mandíbula.
  • Ejercicios de fisioterapia y 'tips' para desprogramar la musculatura y prevenir la hipertrofia muscular. Vaya por delante que los puedes hacer en casa, y son muy sencillos.

Solo hay una mala noticia, y es que todos estos tratamientos frenan su evolucion y mejoran la sintomatología que produce, pero no consiguen su desaparición definitiva. El bruximo es una parafunción que, en la mayoría de los casos se cronifica. Por eso es tan importante aliviar los síntoma, que no es poco. ¡Así que a cuidarlos y darle importancia a la prevención!

Headshot of Amelia Larrañaga

Periodista especializada en belleza, bienestar y estilo de vida desde hace más de 25 años. Desde que se licenció en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, ha escrito para medios como Elle, Vogue, Woman, Yo Dona, Mujer Hoy, Elle Gourmet o Harper’s Bazaar.  Dentro del mundo de la belleza, es experta en peinados, cortes de pelo y cabello en general (en una alfombra roja, no se le escapa el más discreto de los postizos ni el más escondido de los trucos) y lo sabe todo acerca de color y las últimas tendencias capilares, gracias a que se tituló en Peluquería en la Academia Guallar de San Sebastián mucho antes de estudiar periodismo.  Si no hubiera sido reportera, le hubiera gustado ser antropóloga o socióloga, por eso disfruta como una niña con ensayos que le ayuden a entender mejor al ser humano y su conducta, individual y en masa, o entrevistando a los expertos para sus artículos sobre psicología y tendencias sociales. Probadora profesional de experiencias, es capaz de sumarse a cualquiera de sus valientes retos “30 días sin…” para luego contar cómo es transitar durante un mes fuera de su zona de confort.