A estas alturas seguro que sabes de sobra que limpiarse la cara, al menos una vez al día, antes de irse a dormir es más que conveniente, casi obligado, si no quieres sufrir los daños de la polución, acabar teniendo arrugas antes de los 30 o favorecer la aparición de granos e imperfecciones.

Ahora bien, además de limpiarse la cara, hay que saber cómo hacerlo. Y en esto que parece tan básico se han probado un montón de opciones, desde la doble limpieza a la limpieza coreana y, ahora, la que se ha puesto de moda en TikTok: la ‘dry cleansing’.

¿Qué es la ‘dry cleansing’ o limpieza facial en seco?

Antes de probar esta última tendencia, te conviene saber qué es, si es adecuada para ti y algunas cosas más. La ‘dry cleansing’ es, como su propio nombre indica, una limpieza facial en seco; es decir, hay que ponerse el limpiador en la cara sin emulsionarlo con agua.

¿Con qué productos se puede hacer la ‘dry cleansing’?

Ahora bien, si estás pensando en probarla, ten en cuenta que no se puede realizar con cualquier producto. “Si es un limpiador de base oleosa se suele usar en un inicio sin agua para que la fuente en aceite funda las impurezas. Después, este limpiador siempre se aclarará con agua”, explica Raquel González, cosmetóloga y directora de educación de Perricone MD.

Pero ¿qué pasa si queremos hacernos la ‘dry cleansing’ con un limpiador a base de agua? “Esto es un error de concepto, porque si usamos un limpiador a base de agua, el principal ingrediente dentro de su fórmula será precisamente acuoso, por lo que no será una limpieza en seco. Lo que sí sería, es una limpieza sin emulsionar, lo cual no es recomendable. Al emulsionar con agua activamos las saponinas, que serán las responsables de ayudar a retirar todas las impurezas. Es decir, con agua activamos el producto y lo potenciamos. Si no lo activamos de este modo, es posible que no limpiemos bien y, de hecho, irritaremos la piel”, argumenta González.

La experta señala además que practicar esta técnica de la limpieza facial en seco es notablemente más costosa y un malgasto de dinero. “Las partidarias de la ‘dry cleansing’ tienen que usar mucha mayor cantidad de producto para cubrir el rostro –lo cual no es necesario cuando usamos agua, pues con una cantidad similar al tamaño de un guisante o una avellana valdría–, lo que implica un desperdicio del cosmético y, además, favorece las rojeces en la piel, concluye.

“Cada tipo de limpiador facial está formulado para retirar de mejor manera un tipo de suciedad u otra. Los de base acuosa los usaremos como producto único de limpieza por la mañana, porque no deberíamos tener impurezas lipídicas si la noche anterior hemos hecho una correcta rutina de doble limpieza. Por su parte, el limpiador en aceite se recomienda como primer producto de limpieza durante la noche, seguido del limpiador en gel”, resume Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8.

¿Qué beneficios tiene la ‘dry cleansing’?

Las modas que aparecen y se viralizan en redes sociales muchas veces son flor de un día, porque son meros experimentos, pero otras veces tienen su ciencia y acaban consolidándose. En el caso de la ‘dry cleansing’ hay que decir que este ritual de limpieza facial en el seco posee ciertas ventajas si se aplica bien. “La ‘dry cleansing’ tiene beneficios, pero sólo si usamos un limpiador en aceite o bálsamo, el cual será realmente eficaz para derretir y retirar el maquillaje o el SPF, que conforman un tipo de suciedad de tipo oleoso y, como aceite y aceite se atraen, se retirarán mejor con limpiadores de este tipo, los cuales luego aclararemos no obstante con abundante agua tibia. Eso sí, siempre recomendamos luego hacer un segundo paso con un limpiador de base acuosa emulsionado con agua para terminar de eliminar esa suciedad más afín a este medio”, recomienda Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza.

¿Se puede hacer la ‘dry cleansing’ con el agua micelar?

En el mercado hay un montón de desmaquillantes y limpiadores faciales, y uno de ellos, que siempre levanta dudas con respecto a su aplicación es el agua micelar. ¿Hay que aclararla o permite una limpieza facial en seco? Raquel González nos aclara la eterna duda: “Hay algunas aguas micelares que no necesitan aclarado, pues retiran eficazmente la suciedad de la piel sin dejar depositadas sustancias que pueden resultar dañinas. Aquí habría que ver qué tipo de formulación micelar tiene cada limpiador. Aquellos que se enriquecen con agentes como las saponinas sí requerirán de retirado mediante aclarado con agua. En cuanto a las lociones, solemos referirnos a ellas como loción tónica. Es cierto que en su día se usaban como aliado para retirar cualquier resto de suciedad final, pero en realidad no son limpiadores, sino agentes tonificantes para restablecer la piel tras la limpieza”.

¿Es verdad que la ‘dry cleansing’ mejora los poros y elimina la grasa?

Internet y las redes sociales están llenos de verdades a medias, inconcreciones, errores y mentiras, por eso, cuando vayas a aplicarte una crema o seguir un ritual de belleza conviene que te informes muy bien, como en este caso. “Un proceso con ‘dry cleansing’ es más probable que produzca todo lo contrario, que aumente los poros y la grasa. Al no retirar la suciedad eficazmente por faltar la emulsión con el agua, lo más seguro es que se depositen impurezas que amplifiquen los poros, incrementando la sensación de los puntos negros. También puede irritar la piel, un proceso inflamatorio que lejos de reducir la impresión del tamaño de los poros, puede dilatarlos al tiempo que presentará más rojeces”, advierte, Isabel Reverte, directora de educación de Rosalique.

¿En qué tipo de pieles podría llevarse a cabo el ritual de “limpieza facial en seco”?

“No recomendaría en ningún caso la ‘dry cleansing’. Si por limpieza en seco entendemos usar un agua micelar –que no es seca, porque es agua– o un bálsamo o un aceite, esto luego debe acompañarse generalmente con un retirado con producto con agua tibia y, si es por la noche, deberá completarse con un segundo paso con un gel acuoso higienizante que, desde luego, siempre debería usar agua para garantizar todos los efectos de su fórmula”. señala Bella Hurtado, directora de educación de Boutijour.

Consecuencias del protocolo de la ‘dry cleansing’ en pieles no aptas

Las expertas desmontan los beneficios de la moda de la ‘dry cleansing’ que circula en redes sociales. “Es un protocolo que, en realidad, no debería estar indicado en ninguna piel. No existe condición que no se vaya a beneficiar más de una limpieza en la que el agua entra en contacto con la piel y con el producto. Sí puede pasar que no estemos usando el limpiador adecuado: por ejemplo, que una piel sensible se irrite por usar un limpiador con AHAs, pero en este caso la clave es usar un limpiador suave para su tipo de piel, no decantarse por procesos de limpieza que en realidad no limpian en profundidad y podrán estropear la calidad de la piel”, concluye Esmeralda García, responsable técnica de Ambari.

Nuestros limpiadores faciales favoritos

Ahora que sabes todo esto, si quieres limpiarte bien la piel, elige un desmaquillante que te ofrezca todas las garantías y sigue la técnica adecuada. Estos tres son nuestros favoritos:

Vera & The Birds Pink Jelly

Pink Jelly

Con este bálsamo te va a encantar limpiarte la piel, porque es supergustoso. Esta gelatina que se convierte en leche limpiadora elimina el maquillaje y el fotoprotector rápidamente y sus activos emolientes calman la piel.

Medik8 Lipid-Balance Cleansing Oil

Lipid-Balance Cleansing Oil

Este aceite sedoso es sencillamente una caricia para la piel, perfecto para hacer la doble limpieza. Incorpora una mezcla de aceites reponedores y una sofisticada tecnología anticontaminación, que consiguen no sólo dejar la cara limpia sino nutrida.

Perricone MD Citrus Brightening Cleanser

Citrus Brightening Cleanser
Crédito: Marcus Meisler

Este es un limpiador ideal para pieles grasas y normales, porque deja la cara sin impurezas, pero no la reseca nada. Además, lleva vitamina C, que deja una piel iluminada, y DMAE, que le da un plus de energía.

Headshot of Virginia de los Ríos

Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.

A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.

Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.