De todos los rellenos, el del ácido hialurónico es el más conocido y, seguramente, el más utilizado. De hecho, la consultora americana Grand View Research ha valorado el mercado mundial del ácido hialurónico en 8.900 millones de dólares y estima una tasa de crecimiento anual del 7,45% entre 2023 y 2030. ¿Una de las razones para semejante éxito? “El ácido hialurónico es una molécula que todos tenemos en la piel, lo que la hace más segura y tolerable”, afirma la dermatóloga Ana Molina, dermatóloga en la Fundación Jiménez Díaz.

De hecho, hasta los 25 años, la piel se repone con el ácido hialurónico presente en el cuerpo. “Pero pasada esa edad, los tejidos de la piel y el ciclo de reposición se vuelven más lentos. Es en ese momento cuando hay que empezar a aplicar un sérum o una crema facial hidratante con ácido hialurónico en tu rutina de cuidado facial para restablecer la barrera hidrolipídica cutánea", explica la doctora Mar Mira. Sin embargo, cuando la piel ha estado sometida a una larga exposición solar (como es en el caso del verano), "el objetivo es calmarla y aportarle los nutrientes que necesita con un tratamiento eficaz", cuentan desde TALIKA. En este caso, el ácido hialurónico retiene hasta 1.000 veces su peso en agua, ayudando a rellenar y alisar la piel.

"Los rayos UVA, aunque son menos intensos que los UVB, penetran profundamente en el tejido subcutáneo, son entre 30 y 60 veces más prevalentes durante todo el año, pueden atravesar las nubes y son responsables del fotoenvejecimiento de la piel. De hecho, el envejecimiento de nuestra piel se debe solo en un 20% al paso del tiempo, ya que el 80% restante, es causado por agentes externos, de los cuales la radiación solar es el más importante", asegura Laia Puig, responsable de cosmética de LPG. Por esta razón, la solución reside en aportar a la piel ácido hialurónico con el fin de hidratar la piel, reforzar su estructura y estimular la renovación celular.

Ácido hialurónico en crema

Pero además de utilizarse como agente tópico, el ácido hialurónico también se inyecta en las capas de la piel. Y las redes sociales y celebridades han dado todavía más popularidad al ácido hialurónico haciendo que todas queramos disponer de esta molécula que tiene grandes beneficios para el cuidado de la piel. “En España, el 50% de la población tiene la piel sensible o hipersensible, que tiende a ser más seca, y el ácido hialurónico es un ingrediente clave para poder mejorar este tipo de pieles deshidratadas", señala la doctora Mira.

Y es que como material infiltrado es donde despliega su verdadero potencial el ácido hialurónico, especialmente para conseguir dos objetivos. El ácido hialurónico infiltrado no reticulado o poco reticulado se usa, sobre todo, para aportar luminosidad e hidratación profunda. Y el segundo uso más habitual del ácido hialurónico infiltrado es como relleno muy reticulado para tratar arrugas y dar volumen. “Con las infiltraciones de ácido hialurónico logramos que el rostro esté hidratado, tonificado, luminoso, fresco y jugoso. De hecho, gracias a estos resultados, este principio activo ha sido nombrado como una de las principales tendencias de belleza de 2023”, apunta la doctora Sofía Ruiz del Cueto.

¿Cuáles son los tipos de ácido hialurónico inyectado más frecuentes?

Ahora bien, antes de acercarte a una clínica con el objetivo de hidratarte los labios, minimizar las ojeras con ácido hialurónico, dar volumen a la boca, realzar los pómulos o disimular las líneas de la frente, conviene, como señala el doctor Leo Cerrud, que conozcas un aspecto básico para cuando el especialista te hable de qué ácido hialurónico va a usar y, sobre todo, para que tengas capacidad de distinguir entre distintos tratamientos si vas a consultar varias clínicas. “El ácido hialurónico es una molécula con la habilidad de captar agua allí donde la pongas, pero se degrada con mucha facilidad, por lo cual es necesario protegerla de alguna manera para que su efecto dure más. Por eso se enrolla (reticula) sobre sí misma o se asocia con otras moléculas que la vuelven más resistente a la degradación constante. A eso nos referimos cuando hablamos de ácido hialurónico más o menos reticulado, es decir, más o menos enrollado sobre sí mismo, para definir, no sólo su duración, si no también su capacidad de aportar volumen. Cuanto más reticulado esté el ácido hialurónico, más volumen aporta, más tarda el organismo en degradarlo y más dura el efecto. Los ácidos hialurónicos no reticulados y poco reticulados, aplicados a nivel superficial mediante la técnica de mesoterapia, aportan hidratación pero no volumen y suelen durar poco. Por otra parte, hay que tener en cuenta también a la hora de usar ácido hialurónico la concentración de ácido y el peso molecular”, precisa el experto en medicina estética.

6 hábitos que deberías evitar si te acabas de inyectar ácido hialurónico

Si es la primera vez que te pones ácido hialurónico, hay determinadas cuestiones que deberías tener en cuenta para evitar problemas. La doctora Gema Pérez Sevilla, experta en medicina estética facial, enumera las seis cosas que no deberías hacer si acabas de inyectarte ácido hialurónico.

  1. Nada de dormir boca abajo. Al menos durante las 48 primeras horas después de haberte inyectado el ácido hialurónico. “Puedes aplastar literalmente el tratamiento y migrar el ácido hialurónico a zonas indeseadas, además de que su proceso de reposo y curación se retrasará”, apunta la experta.
  2. Deja a un lado la cera. ¿Depilarte el bigote cuando acabas de ponerte ácido hialurónico en los labios? Haberlo pensado antes. Tendrás que esperar cinco o seis días antes de depilarte la zona, pues el tirón puede causar un auténtico desastre.
  3. Aléjate del sol. “Hay que evitar las temperaturas altas, el sol y todo agente externo caliente que pueda elevar la temperatura de la zona tratada, que precisamente necesitará todo lo contrario, el frío y el hielo serán tus mejores aliados”.
  4. Las manos, quietas. No te toques la zona en los días posteriores a la inyección de ácido hialurónico. “Es un error, ya que puedes deshacer el ácido hialurónico y complicar el tratamiento y, por tanto, que los resultados no sean los deseados”, finaliza la doctora.
  5. No uses radiofrecuencia. Si te acabas de rellenar el surco nasogeniano, por ejemplo, espérate para usar radiofrecuencia. ¿El motivo? “El calor puede favorecer la reabsorción del ácido hialurónico”.
  6. Olvídate de los masajes. Tiempo habrá para que te den un masaje facial. "El masaje, en ocasiones, puede ser muy agresivo y, en uno de los movimientos fuertes, movilizar el ácido hialurónico a una zona que no sea la correcta”, advierte la doctora.
Headshot of Virginia de los Ríos

Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.

A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.

Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.