Si tienes el pelo rizado, probablemente hayas pasado por mil fases: desde alisarlo a diario hasta no saber muy bien cómo cuidarlo. Pero la buena noticia es que tu melena tiene muchísimo potencial… solo necesita un poquito de conocimiento (y mucho mimo). El Método Curly de Giorgi llega para ayudarte a descubrir lo mejor de tus rizos, sin complicaciones y con productos que realmente se adaptan a ti. Es una rutina sencilla en 3 pasos (champú, mascarilla y gel definidor) formulada sin siliconas ni alcohol y que aportan proteínas vegetales y aguacate para conseguir unos rizos espectaculares desde la primera aplicación. Incluso Betsa, una de nuestras creadoras favoritas de contenido y amante de los rizos (sí, hablamos de @betsa.cb), lo sigue y lo recomienda. Y no es para menos: funciona.
¿Qué tipo de rizo tienes?
No hace falta que te pongas técnica ni que memorices códigos. Aquí lo importante es que reconozcas cómo se comporta tu melena. ¿Tu pelo forma ondas suaves, casi imperceptibles cuando lo dejas secar al aire? Entonces estás en el equipo de las onduladas, a quienes les sienta genial una hidratación ligera y productos que no apelmacen. Si tus ondas son más marcadas y a veces rozan el rizo, puede que necesites más hidratación y una buena definición. Y si ya tienes rizos más cerrados, tirabuzones definidos o una textura que encoge con la humedad, lo tuyo son los rizos potentes: de esos que brillan cuando están bien nutridos.
Dicho esto, y como sabemos que te pica la curiosidad, vamos a ponernos un poco más profesionales y a explicarte en profundidad tipos de cabello y rizo. No te asustes que es muy fácil. Los tipos de cabello se dividen en cuatro: liso (1), ondulado (2), rizado (3) y muy rizado (4). Dicho esto, a nosotras nos interesa saber qué se esconde detrás del número 3.
Y ahora es cuando la cosa se complica un poco más, pero no mucho. Dentro del pelo rizado (3) encontramos tres subsecciones:
3A: Se refiere a los rizos grandes. Es considerado el pelo más hidratado y pesado a la vez.
3B: Es un pelo con rizos que forma eses. Es más ondulado que el anterior y sus rizos están mejor definidos.
3C: Son rizos muy pequeños, muy definidos y se caracterizan por estar apretados desde la raíz.
La clave del cuidado, sea cual sea tu rizo, es que necesita hidratación, definición y cuidado. Y en eso, el Método Curly de Giorgi lo tiene claro: una rutina diseñada para realzar la textura natural de tus rizos, manteniéndolos elásticos, suaves y brillantes. Lo mejor es que no necesitas 10 productos diferentes, solo seguir los pasos adecuados.
¿Qué es el Método Curly de Giorgi?
Los productos del Método Curly de Giorgi cuidan la fibra capilar desde el lavado hasta la definición.
El resultado son unos rizos más definidos, elásticos y sin frizz. ¿Y lo mejor? No tienes que ser experta para aplicarlo. Solo necesitas constancia, buenos hábitos y confiar en lo que tu melena te va pidiendo.
La rutina que funciona (de verdad)
Estos son los pasos básicos del Método Curly de Giorgi:
1. Limpieza suave
Todo empieza con una buena base. El Champú Método Curly de Giorgi limpia con suavidad gracias a su fórmula sin sulfatos fuertes, ideal para no resecar el cuero cabelludo ni alterar la forma natural del rizo. El cabello queda limpio, pero sin esa sensación de tirantez que dejan otros champús.
2. Nutrición inteligente
Después, llega uno de los pasos clave: hidratar. La Mascarilla Curly de Giorgi aporta un extra de nutrición con ingredientes como el aceite de aguacate, ideal para rizos que tienden a resecarse o a encresparse. Puedes usarla como tratamiento intensivo dejándola actuar unos minutos… ¡o como leave-in! Sí, aplicando un poquito con el pelo húmedo antes de definir, sin aclarar, consigue que el rizo quede aún más suave y protegido.
3. Definición sin apelmazar
Aquí viene el favorito de muchas: el Gel Curly de Giorgi. Se aplica con el pelo mojado, mechón a mechón, haciendo “scrunch” (es decir, estrujando el pelo desde las puntas hacia arriba). Su textura ligera permite moldear los rizos sin dejar residuo ni sensación pegajosa. Cuando el pelo se seca, puedes romper la “capa dura” (cast) con las manos o una toalla de microfibra, y el rizo queda suelto, elástico y con cuerpo.
4. Cuidado nocturno
Por la noche, tus rizos también merecen atención. Aunque no necesitas lavar todos los días, sí puedes proteger el trabajo que ya hiciste. Puedes recoger el pelo en un moño alto y suelto, tipo pineapple, dormir sobre una funda de satén o incluso usar un pañuelo. Así evitas el frizz y alargas la definición varios días.
Y si un día necesitas un toque de frescura, solo tienes que humedecer un poco el pelo y aplicar de nuevo una pequeña cantidad del Gel Curly para redefinir. Así de fácil.
Para todos los rizos. Sin excepción.
El gran acierto del Método Curly de Giorgi es que funciona con todo tipo de rizos: desde las ondas suaves hasta los rizos más densos. No se trata de cambiar tu melena, sino de entenderla y cuidarla como se merece. Porque cada tipo de rizo es único… pero todos tienen algo en común: necesitan productos que respeten su naturaleza.
Así que tanto si estás empezando a dejar atrás los alisados como si llevas tiempo reconciliándote con tus rizos, este método te lo pone muy fácil. Dale tiempo, mímalo y verás cómo responde.
Piluca Santos es periodista especializada en moda y belleza, aunque lo que realmente le hubiera gustado en la vida es ser modelo. Podría haber arrancado su trayectoria profesional ganando Elite Model Look, pero nunca se presentó (por falta de centímetros, obvio) y prefirió empezar su carrera en Vocento. Primero en la revista Pantalla, especializada en cine y televisión, y, más tarde, en Mujerhoy. Y, desde entonces, aunque nunca se ha subido a una pasarela, siempre ha estado vinculada al periodismo de moda y belleza en revistas de lifestyle, como la citada Mujerhoy, InTouch, Divinity, Mujer.es, Woman, Lecturas, InStyle, Clara, El Mueble, Elle, Marie Claire..., e incluso ha pasado por las revistas de 'Gran Hermano', 'La Voz'... Ahí es nada.
Actualmente, además de teclear en Esquire y Vozpópuli, trabaja en el departamento de comunicación de una marca cosmética. Vamos, esta chica es, como diría la gran Paquita Salas, una periodista 360: lo mismo te redacta una nota de prensa, que te recomienda los mejores retinoides o te cuenta las últimas novedades en champús anticaída. No hay nada en el mundo que le guste más que probar productos de belleza. Y sí, es de esas personas que cada vez que un pintalabios cae en sus manos tiene que estrenarlo, aunque siempre acabe usando el mismo 'lip combo'. Analiza con lupa los INCIS de los cosméticos y está encantada de ayudarte si alguna vez tienes alguna duda sobre belleza. A veces siente que Sephora se está perdiendo un gran talento.
Con 8 años les dijo a sus padres aquello de "papás, quiero ser periodista". En 2006, por fin, pisó por primera vez la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Allí, además de catar una buena cantidad de palmeritas de chocolate de la mítica cafetería, reafirmó su vocación: quería vivir para escribir (o sobrevivir escribiendo, que es parecido, pero no es lo mismo). Sin embargo, después de licenciarse, pensó que le podía sacar más partido a su don de gentes y estudió un Máster en Dirección de Comunicación en CESMA Business School, donde le explicaron que un relaciones públicas no era una persona que repartía flyers, sino un 'guest relation'. Y, oye, sí que lo aprendió bien porque esta formación, sumada a su experiencia como periodista, le sirvió para trabajar en la agencia de Comunicación y Relaciones Públicas Omnicon, catalogada como una de las mejores del mundo. Madrugadora por convicción (y obligación, Piluca tampoco quiere engañar a nadie porque los artículos no se escriben solos), todavía no ha sacado tiempo para escribir una chick lit, su gran proyecto de futuro. Casi todos los días lo intenta. Casi el lunes, casi el martes, casi el miércoles... Pero ese mañana nunca llega ¿o sí?







