- ¿Por qué pica el cuero cabelludo? Cómo acabar con el picor y qué hacer para que no afecte al pelo
- Si el pelo es una fibra muerta, ¿importa la calidad de los productos que use en él?
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Seguro que te habrá pasado más de una vez: sientes como si te doliera el pelo. Está claro que el pelo no puede doler porque es una fibra muerta, pero al sentir dolor en la raíz, en el cuero cabelludo, la sensación que se traslada es la de que te duele el pelo.
Los motivos que pueden originar este malestar son varios. Hemos hablado con dos especialistas que nos detallan ocho causas que pueden estar provocándote la sensación de que te duele el pelo y cómo mitigarlas.
1. Alteraciones dermatológicas
Determinadas condiciones que afectan al cuero cabelludo, como la dermatitis seborreica o la psoriasis, pueden estar detrás de ese efecto de dolor de pelo. “La dermatitis seborreica es una patología muy común, especialmente en personas con una tendencia al exceso de producción de grasa en el cuero cabelludo. Y los brotes suelen coincidir con momentos de estrés o con las estaciones más frías del año. Su tratamiento incluye el uso de champús formulados con sustancias antifúngicas, ya que esta condición está relacionada con un sobrecrecimiento del hongo 'Malassezia spp'. En cambio, la psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, con un claro componente genético. En algunos casos, puede formar un 'casquete' inflamatorio en el cuero cabelludo. El tratamiento suele requerir corticoides tópicos y análogos de la vitamina D para reducir la inflamación, así como ácido salicílico para eliminar la descamación”, precisa el doctor Manuel Ballesteros, dermatólogo especializado en problemas capilares de IMR.
2. Infecciones y hongos
De entre todas las razones por las que te puede doler el pelo, el anterior punto y este son en los que más atención debes poner el foco, porque pueden tener mayores consecuencias y deben ser tratados por un especialista. Además, según los expertos, las infecciones en el cuero cabelludo son relativamente frecuentes, sobre todo tras microtraumatismos derivados de cortes de pelo, rasurados o peinados agresivos, que actúan como puertas de entrada para microorganismos, que pueden dar lugar a esa sensación de dolor del pelo.
“La tiña del cuero cabelludo es una infección fúngica causada por dermatofitos. Se manifiesta en forma de placas alopécicas con pelos rotos al ras de la piel o inflamación localizada. Si no se trata a tiempo, puede dejar secuelas de alopecia cicatricial permanente. Por eso se considera una urgencia dermatológica que requiere tratamiento con antifúngicos orales durante varias semanas. Por su parte, el impétigo es una infección cutánea superficial muy contagiosa. Se manifiesta en forma de vesículas o ampollas flácidas que se rompen fácilmente y forman costras amarillentas. Aunque suele localizarse en la zona perioral, puede extenderse al cuero cabelludo, especialmente en la zona retroauricular. El tratamiento consiste en antibióticos tópicos o, en algunos casos, orales si hay múltiples lesiones. La foliculitis es una infección de los folículos pilosos que se presenta con pústulas en zonas localizadas o distribuidas por todo el cuero cabelludo. Su origen puede ser bacteriano, fúngico, farmacológico o incluso traumático. En estos casos es fundamental una buena historia clínica para orientar el diagnóstico y personalizar el tratamiento”, explica el doctor Ballesteros.
3. Sensibilidad
El cuero cabelludo es una de las zonas del cuerpo con mayor vascularización, lo que explica que sangre tanto cuando nos hacemos una herida y también que sintamos ese curioso dolor de pelo. Y más en determinadas personas: “Existe lo que se llama ‘fenómeno del cuero cabelludo sensible’, una condición que puede ser primaria –cuando no hay una enfermedad subyacente visible– o secundaria, asociada a patologías como dermatitis seborreica, psoriasis o dermatitis atópica. Y dos de los síntomas posibles son la tricodinia (dolor al tacto) y otras sensaciones disestésicas. La piel puede parecer completamente normal o mostrar cierto enrojecimiento. No hay alteraciones objetivables en analíticas o biopsias, lo que complica el diagnóstico. El tratamiento debe adaptarse a cada caso, pudiendo incluir el uso de pimecrólimus o hidratación con ácido hialurónico”, aclara.
4. Dolor de cabeza tensional y estrés
Otros de los motivos que pueden estar detrás de la sensación de dolor de pelo son el dolor de cabeza tensional y el estrés prolongado. "Pueden producir una hipersensibilidad en el cuero cabelludo, principalmente porque generan una contracción sostenida de los músculos pericraneales y una activación del sistema nervioso simpático. Esta tensión constante puede sensibilizar las terminaciones nerviosas de la zona, lo que se traduce en molestias, escozor o sensación de dolor al contacto con el cabello. Además, el estrés tiene un impacto directo sobre el ciclo de crecimiento del pelo. Puede desencadenar una caída más pronunciada, conocida como efluvio telógeno, generando aún más ansiedad en quien lo padece. En estos casos, el tratamiento puede incluir mesoterapia capilar con melatonina o plasma rico en plaquetas, así como el uso de minoxidil en forma tópica u oral, según las necesidades del paciente y la valoración médica individualizada”, apunta el médico de IMR.
5. Temperaturas extremas
Tener la cabeza expuesta al frío o al calor puede ser también un detonante para sentir que te duele el pelo. “Temperaturas bajas en invierno o muy altas en verano pueden causar una molestia real en el cuero cabelludo. Esa sensación de dolor en el pelo está indicando que el cuero cabelludo se inflama y sensibiliza, pues el frío contrae los vasos sanguíneos, disminuye la circulación y puede dejar el cuero cabelludo más seco, tirante y sensible. La radiación solar, en cambio, puede inflamar el cuero cabelludo, deshidratarlo y afectar a su barrera protectora, generando sensación de ardor, picor o dolor. La solución está en proteger tanto tu cuero cabelludo como tu piel. Usa sombreros o pañuelos en invierno y verano y usa productos específicos que refuercen la barrera del cuero cabelludo, como tratamientos con algas marinas, colágeno marino o tónicos calmantes, como los de La Mota”, aconseja Carlos Oliveras Segarra, director del salón Oliveras Hair Spa, en Madrid, y de los salones Lux Organic, en Barcelona.
6. Recogidos tirantes
Un moño con raya al medio bien estirado puede ser el peinado más estiloso para una noche de fiesta, pero tiene sus consecuencias, y una de ellas puede ser que sientas dolor de pelo: “Los peinados muy tirantes, como moños altos, trenzas apretadas, coletas tensas o extensiones mal colocadas, ejercen una tracción constante sobre el cabello y el cuero cabelludo, y esto tiene consecuencias, como pueden ser la caída del pelo, la inflamación del folículo, el dolor en el cuero cabelludo o las alteraciones en la circulación. Evítalo alternando los peinados, no recogiendo en cabello húmedo y no durmiendo con coletas, además de usar productos fortalecedores del cuero cabelludo y el folículo, como tónicos capilares o masajes con microcirculación”.
7. Cambiar la raya de sitio
Si siempre llevas la raya a un lado y has decidido ponerla en el otro lado o en medio, este gesto, casi seguro, va a provocar que sientas que te duele el pelo. “Cuando llevamos la raya siempre en el mismo sitio, el folículo piloso se acostumbra a una dirección concreta. Cambiar la raya supone alterar esa dirección y provocar una ligera tensión sobre los folículos, lo que activa las terminaciones nerviosas de la zona. ¿Resultado? Esa molestia tan reconocible que sentimos como si nos doliera el pelo. Recomiendo cambiar la raya unas tres o cuatro veces al año, pues esto ayuda a estimular zonas diferentes del cuero cabelludo, distribuir mejor el volumen y evitar zonas planas o con pérdida de densidad visual, así como proteger el cabello de la sobreexposición solar. Y si al hacerlo te duele un poco, no te preocupes. Es completamente normal y desaparece en uno o dos días. Aun así, un buen masaje capilar o un tónico estimulante puede ayudar muchísimo a aliviar esa sensación”, señala Oliveras.
8. Alergia de contacto
“Muchas veces escucho a personas decir ‘me duele el pelo’, pero en realidad lo que sienten es una reacción en la piel del cuero cabelludo, y una de las causas más frecuentes es precisamente la alergia de contacto. Se trata de una reacción inflamatoria de la piel al entrar en contacto con una sustancia irritante o alérgena. En el cuero cabelludo puede manifestarse con picor, ardor, enrojecimiento, descamación… y sí, incluso con esa sensación de dolor o hipersensibilidad que parece que te duele el pelo. Puede estar causada por algunos ingredientes presentes en tintes, champús o productos de ‘styling’ (como el PPD en coloraciones, conservantes, perfumes o sulfatos), metales presentes en accesorios capilares o pinzas, incluso residuos de productos mal aclarados. Evidentemente, la solución está en identificar ese producto y suspender su uso inmediato”, precisa el estilista capilar Carlos Oliveras.
Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.
A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.
Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.












