La capacidad que tienen nuestras cejas de cambiar nuestra expresión, potenciar nuestra mirada y aportar simetría facial es innegable. Por eso, desde hace un tiempo, no se habla de otra cosa. Seguro que te has dado cuenta de que las cejas son la nueva obsesión 'beauty'. Antes lo eran las pestañas y, parece ser, que el vello que corona los ojos está ganando la batalla esta temporada.

A veces solo queremos definir y fijar y, en este sentido, las cejas laminadas se han convertido en uno de los diseños favoritos, muy demandados por la generación Z. Se pueden hacer en casa, con productos en formato gel, o apostar por el laminado permanente en salón (que suele durar un mes), dejando un aspecto más grueso y definido en el vello. Encontramos el laminado natural (sin color) o aplicando pigmento, para un aspecto más oscuro y mayor sensación de densidad.

Oras veces, queremos rellenar calvas de pelo. Y es que, aunque el laminado da sensación de mayor densidad (sencillamente porque conduce el pelo ocupando más espacio), si lo que queremos es más oscuridad y más sensación de ceja poblada, necesitamos aplicar pigmento. En este sentido, existen técnicas de todo tipo para conseguir unas cejas más gruesas, densas y pobladas. ¿Y qué pasa con los productos de maquillaje? Pues que también hay un montón y son ideales para experimentar y ver qué diseños, colores y acabado son los que mejor nos quedan. De hecho, ahora se están poniendo muy de moda los tintes 'peel off' de cejas, una máscara despegable resistente a la transferencia y a prueba de manchas, que, al retirarla, deja la zona pigmentada.

pigmentación de cejas
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Sin embargo, si queremos algo más permanente, la micropigmentación en salón es la opción más demandada. Todo empezó con el 'microblading', que llegó para olvidarse del lápiz de cejas durante un tiempo. Sin embargo, en un principio, se trataba de una pigmentación más regular y esto provocaba unos rasgos más extremos y un acabado, a veces, más artificial.

"Atrás quedaron esos laminados exagerados y el 'microblading' excesivo; ahora se trabaja con laminaciones más naturales y con técnicas ultraprecisas como la nanopigmentación, que simulan el grosor real del vello, pelo a pelo, con un nivel de detalle que solo se aprecia a muy corta distancia. En el sector profesional, está considerada la opción más avanzada cuando se busca un resultado imperceptible, elegante y duradero", sostiene David Urda, CEO de Samsara, salón de cejas.

'Microshading': más difuminado que el 'microblading'

pigmentación de cejas
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¿Qué pasó después del 'microblading'? Pues llegó el 'microshading' y lo cambió todo. "Como especialista en micropigmentación, es importante aclarar que no todas las técnicas ofrecen el mismo efecto ni están indicadas para el mismo tipo de piel, característica de las cejas o morfología facial, por lo que debemos saber adaptarlas según cada necesidad", explica la experta en micropigmentación Mónica Aránguez, fundadora de los centros Mónica Aránguez.

La experta explica que el 'microshading' es una técnica de micropigmentación semipermanente que crea un efecto sombreado. A diferencia del 'microblading', que trabaja pelo a pelo de forma manual con una herramienta llamada Tebori, el 'microshading' se realiza con dermógrafo (máquina eléctrica), implantando micro puntos (pixeles) de pigmento en la capa superficial de la piel para generar un degradado progresivo: más suave en el inicio de la ceja y más intenso en el arco y la cola.

pigmentación de cejas
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"El resultado es una ceja estructurada, con mayor sensación de densidad y un diseño definido, especialmente indicado para quienes desean una definición más visible. El procedimiento dura entre una hora y media y dos horas. Siempre comienza con una valoración, donde se analiza el tipo de piel, densidad y distribución del pelo de la ceja además de la estructura ósea y la simetría entre las cejas para continuar con la explicación detallada del proceso y de los cuidados posteriores", destaca.

El precio, en España suele situarse entre 250 euros y 500 euros, dependiendo de la experiencia del profesional, la ciudad o la ubicación del centro. Normalmente incluye un retoque a partir de los 40 días para ajustar el color y el diseño si fuese necesario. Posteriormente, el mantenimiento se realiza cada 12 a 18 meses en función de cada caso. La duración media del 'microshading' es de 1 a 3 años. La experta asegura que no se trata de un tratamiento permanente: "El pigmento se desvanece progresivamente debido a la renovación celular, fagocitosis del pigmento, la exposición solar y el tipo de piel. En pieles gruesas y grasas tiende a desvanecerse antes que en pieles finas y secas".

Durante los primeros 7 a 10 días es fundamental evitar cosméticos y agua directa en la zona, ejercicio intenso que haga sudar en exceso, saunas y manipulación de las cejas. A largo plazo, el uso de protector solar y evitar exfoliaciones químicas en las cejas (que aceleran la renovación celular y pueden provocar la decoloración prematura) ayuda a mantener la intensidad del color.

Existen otras técnicas que son importantes saber diferenciar. Son variaciones del tradicional 'microblading', pero más pulido y precioso, indicados para personas con poco vello que buscan un efecto pelo a pelo. Es ideal en pieles finas y secas y su duración suele ser de 12 a 24 meses.

Nanopigmentación y 'hairstrokes'

"El 'nanoblading' o 'nano brows', utiliza agujas muy finas, generalmente con máquina, lo que permite trazos definidos y menor agresión cutánea. Ofrece buena retención en pieles mixtas o grasas. También existen técnicas híbridas, que combinan pelo a pelo con sombreado", señala Aránguez.

La experta destaca que es importante tener en cuenta el tipo de piel y características de cada ceja en el momento de realizar los tratamientos. También la forma del rostro a la hora de diseñar las cejas, ya que, por ejemplo, en rostros redondos favorecen arcos ligeramente más elevados para angular la expresión; en rostros cuadrados se hacen líneas más suaves que compensen la forma ósea marcada y, en rostros alargados, las cejas más rectas ayudan a equilibrar el conjunto.

Dentro de la nanopigmentación, la experta Valentina Troni, artista de PMU (Permanent Make Up), explica que las 'hairstrokes' o cejas hiperrealistas son la apuesta más actual y demandada. Un efecto pelo a pelo que se puede realizar en cualquier época del año. Se parece mucho al pelo natural y se mimetiza con este ganando naturalidad. No se realizan cortes sobre la piel y deja un aspecto natural desde el primer día. Su duración es mayor a un año y el pigmento no se difumina con el tiempo, simplemente se aclara progresivamente sin expandirse ni parecer un tatuaje con el tiempo. Es un tratamiento largo: una media de 2 h. 30 min. a 3 h. y requiere mayor inversión. Además, puede no ser lo más adecuado para pieles muy grasas y con el poro muy dilatado.

'Organic brows' y visagismo

visagismo para diseñar las cejas
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Las 'organic brows' son la nueva tendencia en cejas de la temporada. Por su parte, el visagismo es un método que utilizan los profesionales para elegir las cejas que más favorecen a cada una. Y es que tener el rostro cuadrado, redondo o alargado no es lo único que influye. Unas cejas favorecedoras no llaman la atención por sí solas, simplemente encajan; ese es el lema de las 'organic brows', en la que todo forma un conjunto que debe estar perfectamente equilibrado.

Esto más que una tendencia es un estilo de vida, ya que se trata del proceso previo que deberíamos tener en cuenta siempre antes de decidirnos por una técnica u otra. Da lo mismo que apostemos por una ceja definida y muy pulida o por la tendencia en cejas remolino (o 'brow swirl'), que nace como una evolución más creativa de las cejas laminadas, inspirada en el movimiento en espiral de las cejas.

Para obtener un resultado equilibrado, es imprescindible realizar una valoración personalizada, analizando la simetría, la dirección del pelo y las características de la piel. Las expertas saben diferenciar el patrón de crecimiento del vello, así como la versatilidad y la capacidad para experimental con diferentes técnicas según la zona de la ceja y los gustos de la clienta. Y es que la capacidad de personalización es lo que hace que el resultado quede realmente bonito y favorecedor.

Cejas perfectas o cejas desordenadas, eso da igual, porque lo importante es que encajen con la simetría, la forma de la cara, la distancia entre los diferentes elementos del rostro y nuestra propia expresión facial. Teniendo en cuenta esto, ya tenemos gran parte del trabajo hecho.

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Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.  
   Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.