- Comparamos las dos barras que más nos gustan del mercado
- A prueba: dos rimmel clásicos
Seguro que ya los has visto en casi todas tus marcas de 'make up' favoritas este otoño-invierno. Esta temporada las bases de maquillaje en barra son una de las tendencias más fuertes en cosméticos y estamos seguras que han llegado para quedarse. Casi todas las firmas han sacado su propia versión. Desde luego, la idea nos resulta muy práctica: un maquillaje que puedes llevar en el bolso para retocarte cuando quieras es una cosa muy tentadora. Nosotras hemos querido probar las dos novedades que más nos han llamado la atención del mercado. Nuestro 'A prueba' de hoy quiere que conozcas todas las ventajas y prestaciones del 'Superstay' de Maybelline New York y del 'Studio Fix' de Mac Cosmetics. Ambos 'sticks' son muy recomendables, pero nosotros queremos que te decidas por el que mejor se adapte a tu piel, porque no todos los rostros son iguales ni todas las mujeres buscamos lo mismo en nuestra base de maquillaje.
Nuestra primera base de maquillaje en barra
Hemos elegido una de las novedades estrella de una de nuestras firmas favoritas, Maybelline New York. Se trata de la barra de maquillaje 'Super Stay'. Lo que más nos ha gustado es que no saca ni un solo brillo, es súper mate. Además de una gran cobertura promete una duración de más de 24 horas, cosa que nosotras no hemos comprobado porque siempre nos desmaquillamos el rostro para irnos a dormir.
Te contamos un truco para que lo pongas en práctica cuando lo vayas a utilizar: extiéndelo de dentro hacia fuera del rostro con los dedos y luego aplícalo bien con toquecitos con la esponja que lleva en uno de los lados.
Nuestra segunda base de maquillaje en barra
La segunda barra de maquillaje que hemos querido probar es la 'Studio Fix' de Mac Cosmetics. Lo que más nos gusta es que se adapta perfectamente al tono de la piel y lo bien que la ilumina. Es mate y no saca brillos.
La idea es que lo apliques directamente sobre el rostro y luego lo extiendas con los dedos o, si prefieres, con la esponja o la brocha. Ten cuidado al apretar mucho porque se puede romper, el truco está en girarla ligeramente hacia arriba para aplicar sólo lo necesario.







